El séptimo sello"-1957-)
CABALLERO: A través de mi indiferencia por el prójimo, me he aislado de su compañia. Ahora vivo en un mundo de fantasmas. Soy prisionero de mis sueños y fantasías.
LA MUERTE: ¿y sin embargo no deseas morir?
CABALLERO: Sí, quiero.
LA MUERTE: ¿Qué esperas?
CABALLERO: Deseo conocimiento.
LA MUERTE: ¿Quieres garantías?
CABALLERO: Llamadlo como queráis.¿Resulta tan cruelmente inconcebible llegar a Dios por medio de los sentidos? Porqué debe esconderse en una nube de promesas a medio hacer y milagros que no se ven?
LA MUERTE NO RESPONDE
CABALLERO: ¿Cómo podemos tener fe en quienes creen cuando no podemos tener fe en nosotros mismos? Qué nos sucederá a los que queremos creer pero no somos capaces de hacerlo? Y qué les sucederá a aquellos que ni quieren ni son capaces de hacerlo?
EL CABALLERO SE DETIENE Y ESPERA UNA RESPUESTA, PERO NADIE LE HABLA NI CONTESTA. HAY UN SILENCIO ABSOLUTO.
CABALLERO: ¿Porqué no puedo matar a Dios dentro de mí? Porqué sigo viviendo en esta forma penosa y humillante a pesar de que lo maldigo quiero arrancarlo de mi corazón? ¿Porqué, a pesar de todo, es una realidad contundente que no puedo hacer desaparecer? Me escucháis?
LA MUERTE: Si, te escucho.
CABALLERO: Quiero conocimiento, no fe, no suposiciones, sino conocimiento. Quiero que Dios estire su mano hacia mí, se me revele y me hable.
LA MUERTE: Pero permanece en silencio.
CABALLERO:Lo llamo en las tinieblas pero no parece que hubiera nadie ahí.
LA MUERTE: Quizás no haya nadie.
CABALLERO: Entonces la vida es un horror atroz. Nadie puede vivir frente a la muerte, sabiendo que todo es nada.
LA MUERTE: La mayoría de la gente nunca reflexiona sobre la muerte o la inutilidad de la vida.
CABALLERO: Pero un día tendrán que pararse en el último momento de la vida y mirar hacia la oscuridad.
LA MUERTE: Cuando ese día llegue ...
CABALLERO: En nuestro temor construimos una imagen y a esa imagen la llamamos Dios.
LA MUERTE: Te estás preocupando ...
CABALLERO:La Muerte me visitó esta mañana ... me brinda la oportunidad de arreglar un asunto urgente.
LA MUERTE: ¿Cual es ese asunto?
CABALLERO: Mi vida ha sido una búsqueda inútil, una divagación, una cantidad de charla sin sentido. No siento ninguna amargura o auto-censura porque las vidas de la mayor parte de la gente son muy parecidas a la mía. Pero usaré mi tregua para llevar a cabo una acción significativa.