sábado, 30 de mayo de 2009

JACK LONDON

"Al día siguiente apareció a la hora del almuerzo –relató Dunn— tímidamente preocupado, porque no se le había invitado. Sólo sus ojos azul oscuro sonrieron; pero dijo, con el estilo de sus cuentos: 'Si nos volvemos a encontrar, Bob, mi recuerdo será tu risa de mí y mi risa de ti, que sabes que me estoy riendo, y que sé que sabes que río'."