miércoles, 27 de enero de 2010

HAMSUN KNUT

“Finalmente me metí el dedo índice en la boca y empecé a chuparlo. Algo comenzó a moverse en mi cerebro, un pensamiento que se iba abriendo camino allí dentro, un invento completamente loco: ¿y si lo mordiera? Y sin pensarlo ni un instante cerré los ojos y apreté los dientes”


“La locura se apodera rabiosa de mi cerebro y yo se lo permito, soy muy consciente de que estoy sometido a influencias sobre las que no tengo ningún control”