Todos los movimientos le salían con facilidad,
como si se adaptaran perfectamente a su persona,
sin excederse ni un centímetro,
sin sombra de turbación
o de esfuerzo o de amor propio
empeñado en hacer algo a toda costa,
sino haciéndolo así,
naturalmente;
e incluso adoptando,
según el estado de la pista,
ciertos gestos un poco inseguros,
como de quien camina de puntillas,
que era una manera muy suya
de superar las dificultades sin demostrar
si las tomaba o no en serio. "
AMORES DIFICILES ( fragmentos )