Schopenhauer niega la libertad completamente.
Para eso incluso
cita a Shakespeare cuando dice:
ourselves we do not owe (no nos pertenecemos a nosotros [mismos]).
La diferencia con los fatalismos o la providencialidad religiosa es que él no atribuye la potestad de los acontecimientos y accionesa un dios ni al cosmos sino a la voluntad de cada uno y a la vez a las
circunstancias
(ante las cuales reacciona o se posiciona esa voluntad).
Aclaro que para Schopenhauer no hay varias voluntades (con
mayúscula y minúscula, nouménica o fenoménica) sino una sola:
la voluntad de vivir.
El problema que da lugar a malas intepretaciones
es que la palabra Wille no significa lo que en castellano entendemos por
"voluntad". Debería traducirse, para este caso en particular, el de la libertad,
más bien como "querer" o "impulso" ciego que nos hace vivir y desear, etc.,
así no se confunde el concepto con el de "tener fuerza de voluntad" o
"voluntarismo".